Bienvenidos a Búsqueda Infinita
Dios los bendiga!
martes, 7 de agosto de 2012
El dolor del corazón...
Es como una cadena que te aprisiona, te pellizca con sus eslabones, te deja marcas que jamás se borran. Es pesado como una roca, es ligero como una pluma…es duro como el cemento, es una cruel enseñanza de vida. Sin el dolor del corazón muchas veces no podemos vivir, porque nos sentimos vivos, sentimos que respiramos y que tenemos aún la chispa divina de amar y ser amado, de amar y ser rechazado…pero aún así, de seguir amando…
P.C10
En lo alto...
Allá arriba en lo alto
En lo alto de la montaña
En lo alto de los árboles
En lo alto del cielo
Allá arriba en lo alto
Está Aquel que te creó
Aquel que tu vida formó
Aquel que en sus brazos te cargó
Aquel que su vida entregó
Aquel que como cordero murió
Aquel que vigila tu camino
Y cuida que tu pie no tropiece con poder divino
Aquel Todopoderoso que vive por ti
Que te anima a seguir
Que te da alas de águila y te hace volar
Aquel es a quien por siempre debes amar
P.C10
06/07/2010
Caminantes con el mismo destino...
Y cuando volví la mirada hacia él...me di cuenta que no era tan distinto a mí, él en su locura, en su vida de la calle y soledad...éramos iguales, porque él dejaba libre su alma y no temía que lo llamasen loco y yo me encargaba de esconderla y de vivir mi historia personal en mi otro mundo creado en la fantasía de mi mente y aún así, me llamaban loca...entonces pasó que los dos sonreímos, porque ambos sabíamos que éramos caminantes con el mismo destino, pero que íbamos en sentido contrario...
P.C12
Palabras…
Y de palabras escritas, palabras que se las lleva el viento, palabras que quedan en mi memoria, palabras que te atan, palabras que te liberan, palabras que te enamoran, palabras que te duelen, palabras que te hacen viajar, palabras que dan giros a tu vida, palabras desconocidas, palabras que te marcan, palabras que te abren otro mundo...vivo de palabras, de esas palabras que tan genialmente inventaron, con las que tan profundamente podemos vivir y con las que tan grandiosamente Dios obra todos los días...Su palabra es la más poderosa de todas...Con las palabras podrás crear un mundo del que jamás querrás salir...las acciones...vienen después...
P.C12
Se hicieron leyenda…
Se hicieron leyenda
Aquellos que no sintieron miedo
Por alcanzar sus sueños
Se hicieron leyenda
Aquellos que lucharon por su tierra
Y quedaron libres
en ella.
Se hicieron leyenda
Aquellos que lucharon por la igualdad
Y pudieron salir a la calle sin manchar su integridad.
Se hicieron leyenda
Aquellos que no mintieron
Y murieron a causa de la verdad.
Se hicieron leyenda
Aquellos amantes
Que pese a tener todo en contra
Batallaron la guerra del amor y salieron airosos.
Se hicieron leyenda
Aquellos que pudieron expresar su sentir
Y que aquello que los consumía por dentro
Nos los llevó a dimitir.
Se hicieron leyenda
Aquellos que no les importó el que dirán
Aquellos que les importaba más el qué sentirán.
Se hicieron leyenda
Los libres de espíritu
Los que no tienen cadenas
Los que soñaron hasta el infinito.
P.C10
Al final del túnel...
Al final de este largo, obscuro y dificultoso túnel, he visto la luz. Llego a su fin y una luz incandescente me ciega por un momento. Cuando por fin logro ver, un hermoso paisaje se dibuja ante mí. Miles de luces de colores, brillantes, resplandecientes vuelan a toda velocidad. Parecen tener vida. Juguetean conmigo, se meten en mi cabello. Siento que me tocan y cada vez que lo hacen, siento una alegría maravillosa y un amor increíble.
Sigo caminando y mis pies descalzos van flotando sobre pasto verde. Miro al cielo y un azul violáceo me cautiva, se puede ver la inmensidad en él. A mi lado un río cristalino, con peces de colores, ellos sonreían como si me conocieran, como si entendieran la vida misma. Ellos sabían por qué estaba allí.
No quería dejar de caminar. Cada cosa que observaba me maravillaba. Comencé a ver siluetas aladas, brillantes, con un olor a miel que dulcemente impregnaba mi cuerpo. De ellos irradiaba mucha luz y un amor que tocaba directo mi corazón. No hablaban, no tenían boca, pero entendía perfectamente lo que decían. En ese instante sentí un fuerte peso en mis pies, mis ojos no enfocaban bien…mi mente comenzó a traer imágenes de dolor, fracaso y penas…aquel paraíso se me estaba yendo de la vista…traté de aferrarme a lo que tenía ante mis ojos y unas lágrimas cayeron de ellos y me taparon la visión. Sentí mucho miedo, pánico, dolor, frustración…pero cerré mis ojos y muy dentro de mí escuché una suave y lejana voz….centré toda mi atención en ella…a pesar que los susurros en mis oídos no me dejaban oír con claridad…esas voces no querían que oyera el mensaje de la voz suave…y decidí acallar los malos pensamientos y dirigí mi atención a lo que importaba…y allí estaba, una voz fuerte y potente, que penetraba hasta mis huesos y me decía: Hija mía, he cargado tu cruz, he perdonado tus pecados, abriré puertas de victoria para ti, suelta las cargas de tus pies y entrégate a mí…Y sentí como varias manos me sostenían con fuerzas pero sin sentir dolor...
Cerré mis ojos con tal fuerza que dolieron y me derramé en el amor y la protección de la Voz…decidí olvidar el dolor y sentí como se destruían las cadenas de mis pies…de pronto dejé de escuchar los susurros aterradores y poco a poco mi visión comenzó a aclarar..y ahí, ante mí, estaba el más grande y radiante ser de Luz, cuya paz indescriptible y cuyo amor incalculable, sentí en todo mi ser…No tenía rostro, pero veía su sonrisa, no tenía ojos, pero su mirada tan tierna me invadía, no tenía brazos, pero sentí el abrazo más grande y poderoso del mundo…y a Su lado, miles de seres alados lo acompañaban, sus manos eran las que me sostenían...
Ese Ser…llenó mi vida por completo…me llevó a conocer el paraíso…me enseñó verdades del mundo y vi cómo sufría por la humanidad…Él lloró…delante de mí…por Su creación. No entendía cómo pude haber durado tanto tiempo sin entender Su eterno amor….no podía entender cómo un ser tan poderoso podía llorar…y me di cuenta que Él nos amaba sin límites y que deseaba que cada cosa creada, pudiese alabar su nombre y Él les daría la paz eterna.
Me di cuenta que debía despedirme. Y lloré por un largo tiempo…pero lloré de alegría y esperanza. Porque sabía que aunque volviera, aquel Ser estaría conmigo hasta el fin de mi vida y que un día volvería a Él y para siempre.
Abrí mis ojos y mi cuerpo se sentía muy liviano, las cargas y cadenas habían sido destruidas. Miré por la ventana y vi una nueva vida y un nuevo y hermoso camino por delante. Dentro de mí sentí un fuego que quemaba mi corazón y me dijo: Anda, que yo te guiaré., Agarré mi maleta y emprendí mi nuevo viaje hacia la luz…
P.C10
Para ti mi amada esperanza eterna.
Mi Dios.
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